Solo en nuestro querido Perú, existen las combis asesinas, y no es por que la unidad motorizada actue por cuenta propia y tampoco es una bestia asesina, sino que simplemente el conductor es un irracible ser de la peor calaña, normalmente, no posee licencia de conducir adecuada o a la categoria que le corresponde o mejor dicho no tiene el derecho a manejar un vehiculo de pasajeros del transporte publico, o sencillamente ni siquiera tiene licencia de algun tipo; "el colmo".
Ademas, no tiene el menor apice de vocación de servicio, encima es de costumbres detestables por asquerosas...
Al subir a uno de estos vehiculos, primero el carro arranca cuando el segundo pie no lo hemos levantado de la pista y el otro recien pisará el estribo de la combi, el cobrador con la mano inmunda, nos empuja para no caernos y nos dice "avance... avance...", los tubos o pasamanos, estan asquerosos, cebosos y en mal estado, se mueven al sujetarse, ademas de ir agachado, pues estos hijos de sus madres, modificaron los asientos originales por unos de fierro y triplay, que se estan desarmando en cada arranque, frenada y curva... Dios mio...,
El cuello lo tengo redoblado por el zig zag del estilo de conducir del chofer de micro, encima los parroquianos que viajan conmigo, estan medios moribundos o adormitados y en el ambiente hay un olor entre pedo, pesuña y ala, que es una nausea; una parroquiana se bajará y grita en la esquina, esquina y el cobrador replica, esquina bajan, con sencillo ñorita...
Mientras tanto un aliento apestoso invade el micro, mezclandose con los olores antes descritos, haciendo de Lima más nublada aún. Al bajarse la parroquiana, logre un asiento, coloque el poto en el y estaba practicamente en una piedra liviana y movible, pues la tenia que sostener en cada curva o arranque, pues el triplay se salia de su sitio y hasta el dedo me mordi entre el triplay y el fierro en uno de esas frenadas, luego de recibir varios empujones, pisotones y de respirar el aire de mierda dentro del micro, mezclado con el monoxido de lo taxis, micros y buses, llegue a mi paradero.
El chofer cerro a otro para ganar la esquina, maldijo a su simil, hizo un cambio brusco, se metio el dedo a la nariz se saco un moco, garraspeo la garganta y escupio a traves de la ventana y dijo mirando al cobrador, "hablaaa... con el asco en la garganta baje rapidamente y tome aire, mejor dicho monoxido de carbono... y del bueno, me arregle las ropas y me diriji a donde iba.
A estos inmundos, o los educamos y los juntamos cada seis micros y se compran un bus, o nos gastamos S/ 1.20 y nos olvidamos para siempre.
Saludos a todos, que esten bien y no viajen en micro, comprense un carro a gas y disfrutenlo...
Su amigo Cayo.
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